El Convenio reconoce los matrimonios forzados como una de las manifestaciones de violencia sobre la mujer entendida como una violación de los derechos humanos y una forma de discriminación contra las mujeres. Propone que la respuesta a este fenómeno se adopte por parte de los Estados mediante medidas de naturaleza penal, civil y tuitiva.
Fecha: 18 de diciembre de 2014